Considerando todo lo expuesto, proponemos distintos puntos de solución y de discusión:
Proponemos a l@s distribuidor@s actuales de la cultura musical, que investiguen y aprovechen las nuevas posibilidades, buscando brindar un servicio a la sociedad adaptado a la situación actual y futura, y no intentar penalizar individuos en un esfuerzo de retrasar lo inevitable.
Proponemos que en caso de requerir un impuesto, este se grave sobre los medios originales de distribución, de manera que si hay una perdida, ésta pueda ser recuperada inmediatamente por sus demandantes y la sociedad entera no deba pagar por potenciales infracciones (ej copia y distribución para fines comerciales).
Proponemos una discusión publica donde se puedan escuchar las voces de las personas involucradas, y por sobre todas las cosas, que NO se criminalice al grueso de la población por una actividad tan noble, común y justa como es el compartir y promover la cultura sin obtener un sólo peso en retribución, directa o indirectamente.
L@s artistas, haciendo ejercicio de su derecho de autor, lo utilicen para liberar sus obras mediante
licencias menos restrictivas, que le permitan promocionarse de mejor manera y que le permitan al público difundirlo sin miedo a ser penad@s -con todas las ventajas que esto implica-.
Que una legislación legitime formalmente el concepto de copia privada y distribución sin fines comerciales de manera de eliminar de raíz este problema.